domingo, 7 de octubre de 2007

La aceptación de la angustia

Todos nosotros hemos sentido, seguro, más de una vez, angustia. Una sensación que nace, primero, de la tristeza, y que se va adueñando de tu cuerpo, de tu mente, de todo lo que eres, hasta que te oprime el pecho y te cuesta respirar.

Y es posible que llegue a paralizarte, a que llegues a no saber qué hacer. Qué hacer con aquello que te lo provocó. Qué hacer para salir. Qué hacer para no sentir...y si la angustia es demasiada...qué hacer para no...vivir.

Porque la sensación es horrible. Que no te deja pensar, que no te deja comer. Que no te deja dormir. Que no te deja respirar. Y sobre todo...que no te deja vivir.

Pero si lo aceptas. Si aceptas que eso es lo que debe ser en ese momento...te das cuenta que la angustia es...el motor de la evolución. Es el mecanismo que permite al hombre tocar fondo y hacerle revolverse sobre su destino. Es el mecanismo que le impulsa hacia delante, ya que le da las bases para imaginar.

Imaginar que en el futuro, la situación siempre será mejor. Imaginar que encuentra la forma de dominar aquello que le provocó la angustia. Y en ese proceso de imaginación, encuentra la curación de la angustia. Así, hasta que el ciclo vuelve a empezar...hasta el día de la muerte.

La angustia es una de las bases de la naturaleza humana y una de las razones de nuestra evolución. Es responsabilidad nuestra reconocerla y aceptarla, ya que la recompensa es...la evolución.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Hola Electra!. Firmo como Ilusión, y es que vivo en el mundo bajo esa faceta.

Difiero radicalmente de tí en lo que escribes sobre la angustia. Para mí la angustia es una de las consecuencias de la envidia. Pero yo hablo en un tono de delicadeza poética, y como tal transcribo ésta, por si se le puede poner algún remedio a lo que dices en tu exposición.


LLORÓ LA SIRENA
Soy colorista, linda y preciosa,
muchos contemplan en mí el amor,
si tuviera alma sería hermosa.
¿la tuya es así?.-O quizá no.

Mi piel está tersa; mis labios pasión;
mi pelo es de hilos de pura sal,
que unen contigo mi corazón.
¿Quieres un hilo?.-Busca en el mar.

Para tí soy solo una estela,
que se vislumbra al amanecer,
una rosa sin alma que huela;
para tí se perdió mi alfiler.


El remedio a la angustia, al miedo y contra la envidia, es el ALFILER. ¿Alguien podrá encontrarlo?.


Fdo: Ilusión
7 Octubre 2007

Anónimo dijo...

UNA CONSECUENCIA

y ¿sabes de dónde sale la tristeza?. Yo creo que la tristeza es la mayor consecuencia que trae la envidia. Es como si dijeramos, un daño colateral de ella. En tonces termina por ahogarte y matarte.
Eres un muñeco en sus manos, que además sirves de diversión para los que te echaron la envidia encima. Y creedme, por desgracia se muy bien de lo que hablo.
No es que no quieras, ni que no te dejen vivir; es que no puedes vivir, porque 4, o, 40, o, 40.000 "desgraciados", te echaron la envidia encima y entonces los hilos de tu mente se rompen y se desordenan las neuronas, se descompensan las áreas cerebrales y el bulbo raquídeo se queja, porque la organización tan perfecta que tenía de su esquema cerebral, alguien se la ha manipulado. Y ¿quién fue?. Esos 4, o, 40, o 40.000 desgraciados.
Y el cerebro no tiene mecánicos. ¿Conoceis algún psicólogo, psiquiatra o psiques (que se llaman ahora) que sean capaces de reorganizar lo que rompió la maldad?. Yo no. Lo pueden aliviar o incluso mejorar un poco, pero nada más. En el cerebro y en el espíritu, lo que se rompe, malamente se une y malamente se cose. También las TIC trataron de mejorar esto, pero sigue tal cual.

Con el resto de tu trabajo, querida Electra, no estoy de acuerdo. Es más, estoy en desacuerdo básico mental que llamo yo. Es como si mi mente, desde un plano muy básico, se revelara contra esa idea que escribes y que dejas escrita como si "na": "La angustia es el motor de la evolución". ¡Madre mía!. ¿Qué diría Buda, Moisés, Mahoma...si la leen en estos momentos?.
Acabo de enfadarme tanto que no voy a seguir escribiendo, porque a partir de ya, a saber lo que diría.
Lo meditaré y otro día volveré a hacer un comentario al respecto.

"La angustia es hija de la tristeza, y la tristeza es la piedra del calvario.
Si la piedra y la tristeza se juntan, se forma un pedrusco, que en el lugar que caiga desmorona los pilares más firmes, y así se hunde y se entierra la inteligencia, que alguien la dejó para evolucionar, en la mente humana".


Rocío del Alba
8 Octubre 2007

Anónimo dijo...

Qerid@ FLASH. Muchas gracias por tu apreciación.
No escribo cuentos porque me parece un género literario muy difícil, con unas estructuras demasiado complejas para mi entender. Y a los escritores de cuentos para niños les tengo demasiado respeto. Debe ser muy difícil mantener la atención de un niño leyendo un cuento. Por eso que todavía no me lo he planteado.
Lo que escribí fue un simple comentario, que salió bonito, pero que fue, eso, un comentario.
De todos modos muchas gracias.


Rocío del Alba
8 Octubre 2007

Electra dijo...

Ay, Rocío del Alba, no te me enfades. Es sólo un punto de vista y no es necesariamente válido.

Recomiendo el libro "El encantamiento del mundo" de Borys Cyrulnik, para ver un amplio razonamiento de por qué la angustia es el motor de la evolución.

Prometo ser más explícita en cuanto pueda.

Electra dijo...

Boris Cyrulnik, del que ya puse algún enlace en algún trabajo anterior, es un neurólogo, psiquiatra y etólogo francés, que con sus trabajos ha desarrollado el concepto de "resiliencia".

En su infancia estuvo prisionero en un campo de concentración, del que logró escapar y donde vió cómo mataban a toda a su familia.

Su pensamiento y su trabajo son sumamente interesantes, ya que permiten conocer un poco más los múltiples mecanismos de funcionamiento de la naturaleza humana. Os adjunto algún enlace interesante sobre él:

http://www.intramed.net/actualidad/art_1.asp?nomCat=Articulos&IDactualidad=43977
http://www.redsistemica.com.ar/melillo.htm

Anónimo dijo...

ESE MOMENTO

Hay momentos en que sientes que la angustia te domina, que no es lo mismo que aceptarla. Y en ese momento te hundes y llegas a tocar fondo, si es verdad. Y hasta te revuelcas en el lodo del fondo. Y hay quien no puede salir de él por mucho "mecanismo" que utilice.
En ese momento, y para eso están la imaginación y los "psiques", que son los que dicen que tratan de remediar algo. Eso, si se sabe, porque hay personas que nunca se supo lo que les pasó, y un buen día se "ahogaron" en el lodo y desaparecieron. Se puede llegar por ese método al suicidio tranquilamente. Y me pregunto yo: ¿Dónde está el mecanismo para estas personas?. ¿Dónde están los psiques cuando no funciona la imaginación?.

Hay otras que si utilizan sus mecanismos, y después de revolverse en el lodo, logran salir , y mirar hacia adelante, progresar, desarrollar sus capacidades e incluso participar en su proceso evolutivo; pero siempre les quedará una secuela de aquello que no pasó, pero que estuvo a punto de pasar.
Algo así me parece a mí que le pasó a Boris Cyrulnik con su familia.

Es cierto que las personas que pasan por una situación límite, tienen después otros argumentos para salir y evolucionar y completar la rueda de su destino. Pero en esa evolución siempre habrá un mínimo de angustia, una llamada al "por si acaso", que también te acompañará hasta el día de tu muerte.
Lo peor es que esa angustia te puede acompañar al más allá de la muerte. Y eso, digo yo que no puede ser bueno, porque allá está el espíritu, pero el espíritu también evoluciona, y con la angustia a cuestas, ni evoluciona ni tiene opción de llegar a otros niveles.

Ya te podrás imaginar Electra, que con el último párrafo de tu trabajo no estoy ni medio de acuerdo. Para mí la angustia es una de las desgracias de la naturaleza humana y uno de los grandes traspiés de nuestra evolución.

Me da la impresión que tu trabajo está hecho desde el punto de vista de una inteligencia en evolución y en perfecto desarrollo progresivo. En una palabra: pareces gente culta e inteligente. Y desde este plano, la angustia se ve diferente a la de las personas que no desarrollaron ni su inteligencia ni su mente. Esta gente lo tiene muy difícil para salir; por no decir imposible, cuando la angustia se apodera de ellos.

Pensaba yo en ésto:

"Si la angustia no te deja respirar y la mente se niega a seguir, algo sobra, es bien verdad.
Sin la mente, la inteligencia sería un concepto que no se podría utilizar. Y si la inteligencia no se utiliza... ¿Para qué querríamos respirar?".

La vida sería una angustia larga... sin más.


Rocío del Alba
9 Octubre 2007

Ya se que es muy largo. ¡Perdón!

Electra dijo...

Querida Rocío del Alba,

agradezco mucho el punto de vista que aportas relativo a la diferente percepción que puede haber de la angustia entre una persona cultivada y otra que no lo es. Es completamente cierto.

Mi punto de vista sólo trata de dar una visión positiva de algo tremendo, como es la angustia, que, efectivamente, puede llevar al suicidio.

Hablo desde la experiencia. Sufrir angustia fue lo que hizo que yo quisiera imaginar la forma de poder sentirme cómoda con ella, ya que sé que es inherente al ser humano. Sé que habrá momentos en los que aparecerá y no podré correr y esconderme en los brazos de mamá para que no me alcance. Me alcanzará siempre que aparezca. Y para cuando aparezca, lo que quiero es manejarla, hasta donde pueda. Y una de las formas de empezar a manejarla es aceptarla. No es algo que dependa de tí. Es inherente a tu condición humana, igual que tienes dos ojos, tus mecanismos químicos producen angustia en determinados momentos, en aquellos en los que se supone que estás en peligro por alguna razón. O en los posteriores a haber estado en grave peligro. Es un mecanismo de supervivencia del organismo, al igual que el miedo. Es un proceso químico.

Aceptar ese hecho. Saber que eso es así, es importante. Muy importante. Porque cuando sabes que algo es de una determinada manera, también sabes la forma de manejarla, o al menos, tienes la posibilidad de imaginar la forma de llegar a manejarla. La evolución funciona así.

Al principio todo era indómito y salvaje para el hombre. La lluvia, el sol, las tormentas, el mar, los truenos, la luna, el fuego,...eran fenómenos, aparentemente erráticos para el hombre. Solamente sabían que les afectaban, mucho o poco, que podían morir a causa de ellos. Para poder convivir con ellos, o al menos, mejorar su existencia, el hombre inventa los mitos y los dioses responsables de cada fenómeno, les inventa las causas y propone las soluciones: ofrendas, ritos y sacrificios.

Poco a poco, van cambiando las cosas, a medida que el hombre acepta que los fenómenos se producen y los observan, se empiezan a identificar patrones y se hacen predicciones, con más o menos aciertos. Dentro de un tiempo, el hombre gobernará el tiempo a voluntad.

Esto, lo único que indica, es la esencia de la naturaleza humana: el instito de supervivencia (que produce miedo y angustia), la curiosidad y la imaginación. Y eso es lo que da lugar a la evolución.
Si el hombre no sintiera miedo, angustia, no habría margen para la reacción. Si tus manos no tuvieran nervios, no podrías detectar cuando te quemas. Los nervios te avisan de que algo malo está pasando. Algo está amenazando tu seguridad. Te duele, pero es el mecanismo que te permite apartar la mano a tiempo, si puedes, porque de lo contrario, la perderías, y si fuera muy grave, perderías hasta la vida.

La función de la angustia es la misma. Algo ha amenazado gravemente tu seguridad (no necesariamente física) y tu organismo responde. Y responde, haciéndote sentir dolor, físico y psíquico.

Es importante entender esto, porque es la base para superar la angustia. No hay forma de no pasar por ella, pero si hay modo de tratar de hacerla manejable. Y en eso estoy. Todos los acontecimientos de mi vida me han hecho ser la persona que soy ahora, pero si tuviera que elegir aquellos que fueron determinantes para que yo tomara una dirección determinada, sin duda, fueron los momentos de angustia. Y fueron muchos. Pero gracias a ellos soy lo que soy ahora. Y eso, no lo cambio por nada.

Aceptaré todos los futuros que vengan y trataré de imaginar la forma de salir de ellos. Espero hacerlo, y si no pudiera, también lo aceptaré. Porque sé que es el precio y el valor de ser humana.

Es muy importante lo que dices sobre la gente instruida y la que no. Las diferencias existen y los privilegios también. Es importante saber en qué lugar estamos cada uno y de qué debemos dar gracias. Y una vez que lo sepamos, debemos aprender una cosa más: la responsabilidad que conllevan todos y cada uno de los privilegios que tenemos. Para ejercerlos con responsabilidad. Es nuestro deber y nuestra obligación. Yo no puedo ponerme en el punto de vista de una persona que no ha leído nada, porque es todo lo contrario. Lo único que puedo hacer es ejercer el privilegio que tengo de poder leer.Y de poder entenderlo. Y una de las formas que he elegido es escribir. Y dialogar...Deberíamos entender que la educación de una persona quizá, tendría que partir de este tipo de cosas y no de otras, yo sólo puedo dar mi más humilde opinión...

Muchísimas gracias por tu observación y tus comentarios...importantísimos para mí y para todos los que leemos este blog.

Anónimo dijo...

Ya me da no se qué escribir más, porque estoy avasallando un poco. Pero puesto que puedo contestar a lo que has dicho, Electra, te diré que también manejo información de primera mano.

Yo trabajo con gente cuya inteligencia está en ínfimas condiciones, ni psíquicas ni mentales. Su desarrollo mental evolutivo es cero, y tampoco les interesa progresar. No entra en sus cálculos. Al mismo tiempo su desarrollo físico es bastante preocupante. Así que cuando en alguno de ellos se instala la angustia, tienes tú que averiguar; primero que les pasa y después tratar de solucionarlo. Y esa no es la misma angustia que tiene por ejemplo la gente del barrio donde yo vivo, ni mucho menos.

Sobre lo que dices, te diré dos cositas, así a groso modo.
De lo que se trata no es de empezar a saber manejar la angustia para cuando aparezca; de lo que se trata es de que aparezca lo menos posible. Tu condición humana no lleva acoplada la angustia, como una hoja a una rama. Según los tratados médicos, se trata de impedir que se desarreglen los mecanismos químicos que dices tú, y que según ellos se llama "la SEROTONINA", que es algo así como una mezcla de enzimas y hormonas, cuya alteración produce síntomas parecidos a los de la angustia y depresión. Pero tampoco están muy seguros de ello. Así que si haces caso a los médicos, es una simple cuestión bioquímica.
Pero yo que vivo en medio de ese lío cada día, creo que mucha angustia se evitaría con ¿una receta?...

Un poco de ejercicio físico (tampoco hay que pasarse, lo digo porque a mí no me gusta mucho).
Comida saludable. Y me explico. He descubierto que comiendo alimentos alcalinos solamente se adquiere una potencia energética y una fuerza vital increible. Y he dicho "alimentos alcalinos" que no vegetarianos. De todos modos ,Electra, si fuiste a aprender budismo este verano, algo de eso te habrán enseñado ¿no?.
Al tener fuerza vital y energía se evitan muchas alteraciones, sobre todo de los enzimas del organismo. Os lo digo yo.
Y en tercer lugar, un rato de meditación cada día (que no dije leer). ¿Sobre qué?. Sobre lo que en ese momento tu mente te haga saber. Por ejemplo Buda en una ocasión meditaba sentado en la escalera de su ¿monasterio?, sobre por qué se le caían los pétalos a las flores. A la conclusión que llegó no la se, pero debió ser un tanto curiosa.
Un poco de meditación cada día es fundamental para equilibrar el cuerpo y la mente. Hasta el proceso digestivo es más sencillo, y por tanto el organismo te lo agradece.
Ahora estoy escribiendo otro libro, y antes de empezar cada día, me siento, miro para donde me cuadre en ese momento (siempre algo bonito), hablo en voz alta y luego medito lo que he dicho. Hoy fue (¿Por qué la noche acaba en el día y el día empieza con el alba?). Os aseguro que uno se pone luego a escribir y las ideas fluyen solas...

No puedo seguir escribiendo ahora. Estos días me voy de viaje. Pero cuando vuelva, prometo traer un comentario hecho en condiciones al respecto. Claro está, si sigue interesando.

Ya me gustaría saber lo que opinan también Argonauta y Anónimo sobre el tema. Saben muchísimo también y a mí me hacen falta un montón de conocimientos sobre esto. En mi trabajo se necesita todo tipo de ayuda.

Gracias a tí Electra por hacerme ver cosas que ni siquiera las hubiera considerado.


Rocío del Alba

10 Octubre 2007

Anónimo dijo...

UN RESUMEN

Prometí un comentario cuando volviera y aquí estoy ya.

Al Ser Humano son inherentes muchas cosas, puesto que forma parte de la naturaleza y está expuesto a los mismos peligros y contaminaciones que ella.
Como tal miembro de la naturaleza, lo que debe hacer es aprender a defenderse de esos peligros. Y uno de ellos es la angustia, la depresión, la ansiedad, el miedo... Pero nunca darlo por hecho y aceptarlo.

Las enfermedades físicas son enfermedades hasta que se conocen, después se les pone remedio. Las psíquicas también, aunque tengan peor remedio. Y las espirituales dejaron de llamarse "enfermedades" el día que se supo que eran y de donde procedían. También tienen remedio.
La angustia debe de entrar en el terreno psíquico-neurológico, y aunque tenga peor remedio, yo entiendo que aprender a manejarla, es aprender a intentar "curarla".
El cuerpo humano, por el hecho de ser cuerpo y humano, tiene componentes físicos, psíquicos y químicos (sin entrar en el terreno espiritual), y hasta donde yo se, en este tema de la angustia juegan un papel muy importante los componentes químicos.
Ya hablé de las SEROTONINAS. Pues bien, parece ser que los que pertenecen a las "psiques" dicen que estas SEROTONINAS son una mezcla de enzimas y hormonas que controlan una parte del Bulbo Raquídeo y que afectan a una de nuestras áreas cerebrales (si no es así, es algo parecido. Esto es lo que yo entendí). Bien pues la alteración de esa mezcla es la que produce la depresión que da paso al final en la angustia.
O sea que al final, son unas cuantas reacciones químicas mal controladas que se producen en nuestro cerebro. (Que me perdonen los médicos por la expresión). Y ¿eso no tendrá que ver algo con la mala vida que llevamos?. Pues si cambiamos la forma de vida, se pueden incluso controlar estas reacciones, y llegar a mantener una bioquímica perfecta en nuestro organismo.
Y ¿cómo se hace?. Con la receta que dí en el comentario anterior a este, y que si a alguien le interesa, puedo explicar un poco más porque es muy interesante. Y comprobado que funciona. Yo trabajo en parte con estas personas, ya lo saben.

En este mundo se puede reaccionar contra muchas cosas, pero es mejor no tener que reaccionar contra la angustia. Se lo digo yo. Es mejor saber evitarla.

Dices Electra que has padecido angustia e incluso, que te has sentido cómoda con ella. ¿Por qué no pruebas a poner en práctica lo que digo yo aquí?. A lo mejor también puedes vivir un poquito mejor.


"Cuanto mejor se vive, mejor se quiere vivir. Y en ese querer vivir mejor la vida, el hombre puede encontrar un vivir sano y una vida un poco más feliz".

Parece un trabalenguas, pero medítenlo y verán que se puede vivir un poco más feliz.

Creo, mi querida Electra, que el hombre ya gobierna el tiempo a voluntad. Solo le quedan algunos hilos que son los que mal maneja el miedo, la angustia y demás. Y aunque solo sean algunos, fijaros el destrozo que que forman en la voluntad de las gentes. En algunos casos llegan hasta anular la capacidad de pensar. Por eso hay que erradicar esta lacra del mundo, y dejar que las capacidades del hombre gobiernen con plena voluntad.

"El hombre debería hacerle un regalo a la vida, el regalo de su voluntad. Juntar la capacidad de la mente, con el tiempo que tarda la mente en usarla a su voluntad.
Y así la mente estaría libre y libre se sentiría también la voluntad".
¿Se imaginan un sistema mejor de adivinación?. ¡Jamás el mundo se lo podría, a la vida, regalar!.

Decía S. Agustín (me parece que era él. Argonauta debe saber mejor que yo):
"Rezar es muy importante y solo se necesita hablar. Pero el que canta, reza dos veces".
Y yo me pregunto ahora:
-¿Y el que baila?. Debe rezar el doble más. ¿Y el que canta y baila?. ¿Cuántas veces debe rezar?.

Cada uno que se lo aplique como pueda y a lo que pueda. Tiene una gran moraleja contra la angustia y la ansiedad.

Merezco una buena bronca por la extensión. Pero a mí mala cosa, cuando se me deja tiempo para pensar...


Rocío del Alba
15 Octubre 2007

Electra dijo...

Querida Rocío del Alba,

creo que es importante que puntualicemos de lo que estamos hablando.

La angustia no es una enfermedad. La angustia es una reacción normal del ser humano ante circunstancias que le hacen sentirse en peligro.

El único problema que puede llegar a tener un hombre en relación con estas reacciones es que su mente perciba un peligro donde no lo hay. Pero entonces, a eso, no se le llama angustia. La angustia es el síntoma de una enfermedad, grave, que puede ser esquizofrenia, paranoia, etc. etc.

Es interesante este enlace:

http://es.wikipedia.org/wiki/Angustia

Luego, ya tenemos cuestiones más filosóficas, como el concepto de angustia existencial de Kierkegard, o el existencialismo en sí, basado todo él en la desesperanza y un cierto sentimiento de angustia, que casi podemos palpar en algunas obras, como el caso de El Extranjero, de Camus.

Es, en definitiva, un tema peliagudo, para discutir. Mi punto de vista no ha contemplado la enfermedad, cómo ya apunté en un comentario anterior. No me siento capacitada para ello.

Anónimo dijo...

ESTADO DE ALERTA

Según tú, Electra, la angustia es un estado de alerta ante una siruación que manifiesta un peligro para el Ser Humano.
Según yo, ese etado de alerta, le lleva a entrar en un juego muy peligroso, que desdibuja la mente y le conduce hacia una posible enfermedad.
Igual no es una enfermedad categórica como las conocemos, pero tu misma dices que es síntoma de una enfermedad, que yo no la considero tan grave como para entrar en la rama de la esquizofrenia, ya que la angustia se puede manejar y curar, y la esquizofrenia...

Como cuestión filosófica la angustia es más complicada todavía. Y si hablamos del existencialismo no digamos. Yo honradamente pienso que el existencialismo es una filosofía casi enfermiza, con premisas que se asientan casi casi, en la vaguedad... (Que me perdonen los que siguen esta corriente).

De todos modos creo que las dos decimos un poco la misma cosa.

Tengo yo un amigo que dice que la angustia es un hilo entre la filosofía y la enfermedad, con 3 suposiciones para desarrollar:
1ª Cuando el hilo se "flojea", puede que uno sea más objetivo con la filosofía que con la enfermedad.
2ª Cuando el hilo se tensa, debes caminar recto, con la vista al frente y sin mirar atrás.
3ª El hilo también se puede romper, y entonces tienes delante de tí, algo más que un síntoma de enfermedad.

Si te sirve de algo, mi querida Electra, te diré que yo soy más autodidacta. Creo en casi todo lo que me conviene y me sirve para que pueda completar con éxito mi evolución personal, pero mucho más creo en mi capacidad.


Rocío del Alba
17 Octubre 2007

Anónimo dijo...

He leído la exposición de Electra, procurando evitar leer los comentarios. Sin embargo los he leído después de escribir mi propia opinión y creo que en conjunto el tema está en cotas
muy elevadas.

Electra, soy un recién llegado a tu blog pero creo que me ayudará a meditar, a reflexionar si resisto
el nivel... sin angustiarme.

He intentado reconocer en mí y a mi alrededor,los síntomas que describes y aunque hay coincidencias no podría decir que son lo mismo.

Me preocupa mas el motivo, las causas que provocan y disparan la alarma de ese mecanismo “la angustia”, porque salvo en ciclos depresivos, que ya son un motivo no muy determinado, siempre hay una causa, no deseada ... encontrada... agazapada.

La timidez, con mayúsculas que te sonroja frente a cualquier situación, .. que no me pregunten en clase,aunque sepa la respuesta.
Que le diré a él/ella.
Que pensará de mí.
Que termine ésta o aquella situación.

La impotencia ante un desafío o requerimiento intelectual
al no llegar resolver el problema, no alcanzar el nivel. Exámenes en la vida escolar. Retos en la vida laboral, en la deportiva.

Los choques de personalidad en lo social, laboral, familiar.

Los propios errores.

El agotamiento físico, por no saber retirarse a tiempo,
por haberte retirado. La subida a un puerto de 4000 m. te corta la respiración o te la dificulta (disculpa la broma)
y la lejanía de la meta, errar el camino enfrentando un objetivo incierto.

Las pesadillas, creo que se acercan mas a esos síntomas.

Las ofensas...

Enamorarse ...

y cuantas mas? ... imagino que cada persona puede enumerar
una colección sorprendente.

Si se entiende evolución en un sentido amplio, no creo que la angustia sea motor, me quedo en un estado emocional no deseado,
y pelearé para salir de él, si lo reconozco. No obstante sí que como
Causa y Efecto puede ayudar a crecer al individuo. Enriqueciendo su experiencia, su bagaje de vida. Tal vez evolucionando, evitando las causas conocidas, aunque siempre habrá lo desconocido y en consecuencia ... la angustia, aceptándola, pero combatiendo la Causa.
En un estado de angustia, lo mas probable es que con las facultades, todas, bajo mínimos se necesite ayuda exterior.
Y terminando, creo en la receta de Rocío del Alba de una correcta alimentación, ejercicio físico moderado, optimismo, ilusión .. al fin, optimizar, un proceso químico


Delta
18 Octubre 2007

Anónimo dijo...

UNA PREGUNTA

Gracias Delta por tu confianza, pero aquí donde me veis, estoy metida en un buen atasco.

Soy Rocío del Alba y aprovechando el tema, el blog y las circunstancias. Con el permiso de Electra, quisiera que alguien me explicara como se arregla lo siguiente:

Tengo una amiga con un grado de angustia y depresión tan elevado, que todas mis técnicas, mis teorías (que son unas cuantas) y yo, no somos capaces de sacarla de ese agujero donde se metió. Otra gente intenta también ayudar, pero practicamente no se consigue nada. ¿Alguno de vosotros podriáis echarme una mano?. ¿Alguien tiene una varita mágica que pueda funcionar con mi amiga?.
Después de todas las cosas que yo tengo y se, y más que tengo almacenadas, no funciona nada con ella.
Argonauta ¿dónde estás?, ¿querriáis echarme un par de manos?.

Mi amiga y yo os lo agradeceríamos infinitamente.

Rocío del Alba
19 Octubre 2007

Anónimo dijo...

Hola Rocío,
Yo tampoco tengo la varita para este caso y creo que para ninguno.
Tal vez si conociera a la persona se me ocurriría algo.

Puedo contar un caso que funcionó aunque no coincidan las circunstancias y toda mi experiencia se reduce a ese caso.
Espero no extenderme ni vulnerar las reglas del blog de Electra.

La persona en cuestión estaba bajo mínimos y lo sabía.
No podía, económicamente,ni quería recurrir a los profesionales.
Tampoco aceptaba un tratamiento con fármacos.
Se creía lo bastante fuerte para salir a flote, pero el tiempo pasaba y la situación lo estaba machacando. Sin dormir, comiendo poco, agotándose física y moralmente hundido. No servían las palabras y se mantenía encerrado en si mismo.

Se le ocurrió enfrentarse a un reto físico. Una zona del Pirineo
muy solitaria y aunque con mapas, es abrupta. Difícil recorrido,
por donde se proponía acceder y luego salir. No se impuso ningún
límite de tiempo.
Al empezar a andar, encontró un pastor. Fue la única persona que vería en todo el recorrido. El pastor le dijo que no había camino y que para llegar, había que subir, subir y siempre subir. Sin fuentes, ni arroyos debía llevar agua. En Julio-Agosto la sed puede acabar con cualquiera en esa zona.

La subida, tal como le indicó el pastor, fue agotadora. Arriba no había cima. Falsas cimas y collados uno tras otro durante 12 horas. Un paisaje que se percibe, oye y huele. Los “isards” por rebaños, ni siquiera se
apartaban a su paso. Algún grajo, de una cercana grajera, cuervos y
buitres revoloteando y luego esa soledad de piedra interior y fuera.
El sol hizo su trabajo y agotó su provisión de agua.

Completamente exhausto, a las 12 horas de andar, encontró la única
fuente posible en la zona. Se la disputó a los rebaños de caballos,
vacas e “isards”. Plantó tienda en un rincón del monte y durmió.

Al día siguiente bastante repuesto, buscó camino, se embarrancó, sin salida y empeñado en seguir adelante. La falta de fuerzas y la “angustia” de no ver salida le atenazaron. El sendero en que se había metido no era sendero ni nada. El peligro de despeñarse con 15 kgs. de mochila era latente. En un momento de
lucidez decidió desandar con calma y cuidado, el camino hasta la fuente. La salida estaba allí.

Hacia las tres de la tarde, tras casi nueve horas de andar llegaba a un pueblecito.
Comió como un león, durmió hasta el día siguiente y despertó una
persona nueva.

Porque? Ni idea. Tocó fondo?.
Tal vez se enfrentó a un peligro palpable de morir?.
El andar desorientado y agotado le forzaron a ir adelante sin razonar, ni ver los caminos evidentes?. Estaban allí.
Las horas de soledad le hicieron reflexionar?.

Puedo asegurarte que dos días después, no andaba, corría
por aquellos montes y podía deprimir al que intentara mantenerle el paso. Ya reía con facilidad. Aquella sombra de su frente ya no estaba.

Cada año, eso sí, vuelve a la zona en cuestión, como sí de una
peregrinación se tratara. Como un test, físico, mental. Y sin correr
con calma, con precaución y disfrutando, en ocho horas anda
lo que le costó dos días. Ya no lo hace sólo, si coincide, va
acompañado aunque no explica esa historia.

Ojalá te sirva, pero si hace eso, síguela a distancia.

Anónimo dijo...

GRACIAS

Muchas gracias Anónimo. Una de las cosas que dices me ha dejado "tiesa". De repente se me ha encendido una luz cuando dices:
"Desandar con calma y cuidado el camino hasta la fuente". La salida estaba allí.

No se si se me hubiera ocurrido de no ser por tí.
¿A lo mejor es que hay que desandar tranquilamente y con calma lo que lleva ya bastantes años andando de trompicón en trompicón?. ¡A lo mejor esa es la salida!.

No sabes lo que te lo agradezco. En su nombre y en el mío.

Si a alguien se le ocurre alguna otra cosa, ¿por favor me la podría decir?.

Mil gracias.

Rocío del Alba
19 Octubre 2007