domingo, 4 de noviembre de 2007

La herida

A lo largo de nuestra vida nos hacemos heridas. También nos las hacen. Algunas son pequeñitas, simples rozaduras. Otras son un poco más profundas, pero se curan al poco tiempo. A veces, ni siquiera sangran. Otras veces, sangran un poquito. Ni siquiera forman costra. Puede que durante el tiempo de tu vida te hagas miles de las pequeñitas y unos cientos de las poco profundas.

Dos o tres o cuatro veces o quizá algunas más, la vida nos hará heridas profundas, que llevará su tiempo cicatrizar y sus cicatrices permanecerán para siempre. Se cerrarán, pero de vez en cuando, el origen de ellas gritará desde el fondo de la cicatriz y dolerá.

En algunas ocasiones y a algunas personas, la vida no les tratará tan bien y les hará heridas tan profundas que no cicatrizarán nunca. Algunas de estas personas nunca se recuperarán, unas pocas tratarán de vivir con ellas y otras, por mucho que lo intenten, no podrán nunca volver a ser las personas que eran antes de la herida.

Sólo una escasa minoría no se rendirá. Luchará hasta el final para ser algo mejor de lo que era antes de la herida, pero hasta llegar a eso, sufrirá. Sufrirá con cada movimiento que haga, con cada pensamiento que tenga, con cada ilusión que cree desde su nueva realidad. Y frente a ese sufrimiento, tendrá poco o ningún margen de maniobra. Pero aguantará. Sacará fuerzas de donde no las tenga. Clamará a gritos ayuda y no sucumbirá. Nunca. Ni el minuto antes de su muerte.

Y en esa herida, terrible y cruel, encontrará el sentido de su vida. Se dará cuenta que la vida no es justa, que no es equitativa, no es amable, que se rige por las diferencias. Y que si no somos nosotros los que ponemos justicia, equidad, amabilidad, igualdad, respeto, amor...nadie lo hará por nosotros...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy Rocío del Alba y solamente hago una consideración por si quereis leer dos comentarios que acabo de escribir en el trabajo de este blog sobre "LA PALABRA".
Perdona Electra por la deshubicación del tema, pero el tiempo me llevó a otras obligaciones.

Prometo escribir comentario sobre este último trabajo otro día.

Rocío del Alba
5 Noviembre 2007

Anónimo dijo...

la gente suele asociar la terminología de la palabra herida con algo cruel y desgraciado, y en realidad lo es.
A mí me gusta asociar esa terminología con dos letras que tiene la palabra HERIDA, que son la e y la d.

La e es un afecto retorcido, que no llegó a ser nunca ni afecto ni retorcido, pero que sirvió para estropear lo que pudo ser un universo redondo, brillante y florido.
Ese retorcimiento representa la sangre que hay en cualquier herida. Sangre real o irreal, pero sangre al fin y al cabo, que tapona con sus impurezas las arterias del corazón, órgano que bombea la sangre y reparte los sentimientos al cuerpo y al alma, a la parte física y a lo que de psíquico tiene el intelecto.

Si se fijan, el corazón y la sangre son inseparables. Y al sangrar una herida, perdemos por igual sentimientos y partículas, que según sea de profunda, serán más o menos, hasta que cicatrice. Pero aún así, puede volver a sangrar debido a una mala cosedura, o a un nuevo desgarrón que te propinó la vida.
Y por allí vuelven a salir más sentimientos. Sentimientos que en ocasiones no se recuperan, pero que con el tiempo ¿se olvidan?, y cuando un día te lo piensas, te preguntas:
-¿Era yo así antes de la última herida?.
Y puede ser que así lo fueras, pero ahora disfrazada y protegida. Protegida ¿contra qué o contra quién?... Contra la misma vida.

También es bueno, para un caso así meditar sobre esto:
"Es bueno o es malo que en la vida hagan su aparición las heridas?". Y no me refiero a la fortaleza que se dicen para convencerse a uno mismo de lo insensible que somos ante una gran desgracia producida logicamente por una gran "herida".

Cojan una flor con su tallo en una mano, y en la otra una cuchilla. Siéntense y borren la mente y empiecen a hacer cortes en el tallo con la cuchilla; heridas que sangran savia. Dirijan sus ojos hacia la corola y vean como llora la flor con tanta herida.
Pues así llora nuestra vida cuando el sufrimiento acaba con la ilusión, que yo pienso, es la mayor herida que se le puede causar a la vida. A tu vida.

Y llegamos a la letra d. Un círculo maniatado con una fuerte liana que parece que no deja encontrar el sentido a lo que hay dentro, que debía ser la ilusión de la vida.
Pero así y todo no es la última letra. Está enganchada con un eslabón al último suspiro de justicia, amabilidad, respeto... que queda en esta vida.
Por ese eslabón puede salir y huir parte de esa ilusión, parte de ese sentido que aunque parezca que no, al final, son tus sentimientos, que pueden vencer una gran herida.
En como salga y huya esa ilusión, somos nosotros los que debemos ponerle el camino.

"Una vida es un camino, con miles de curvas y rectas. Si las curvas se enderezan y las rectas asimilas,llegarás a más mayor, con montón y montón de heridas.
Si te llevas una bolsa con tiritas y mercromina, irás poniéndoles parches. y ¡quién sabe!. ¿Aprenderás a curar las heridas?".


La mayor parte de este lenguaje que he empleado, es en sentido figurado. Si a alguien le interesa, que lo haga real en su propia vida. Que sepan que solamente es mi opinión y casi, casi una figura literaria (con perdón de la literatura).

Rocío del Alba
7 Noviembre 2007

Anónimo dijo...

LA VIDA y las HERÍDAS

La vida es una guerra , una larga guerra , contra uno mismo y contra el entorno . En esta guerra pasa de todo y tiene múltiples batallas ; unas las ganamos y otras las perdemos , pero todas ellas nos enseñan y nos llenan de muescas . Estas muescas son las herídas que recibimos diariamente en las batallas . Vivir adecuadamente consiste en resistir la presión de las herídas . Para ello tenemos que estar dispuestos a aprender y a no entrar en batallas a lo loco o por inducción de otros que se resguardan al mismo tiempo ; es decir , tiran la piedra y esconden la mano . Por lo tanto , ponderación , análisis frío y planificación antes de batallar son imprescindibles . Y además , un consejo , SI SE ENTRA EN BATALLA ES PARA GANARLA , por ello hay que planificarla bien y no atender susurros de sirena . Si ya se está en la batalla hay que dejarse de contemplaciones , lamentaciones y complejos y hay que poner todo nuestro empeño en ganarla . Después veremos lo que hemos aprendído .

Fdo.- Argonauta.

Electra dijo...

Copio este párrafo de un gran libro: "El arte de la guerra", de Sun Tzu:

Por consiguiente, se dice que si conoces a los demás y te conoces a tí mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a tí mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a tí mismo, correrás peligro en cada batalla.

Electra dijo...

Para el que quiera leerse el "El arte de la guerra" u ojearlo, aquí va un enlace:

http://www.gorinkai.com/textos/suntzu.htm

Anónimo dijo...

Soy FLASH y pienso que ni aunque llegues al final de tu vida, vas a conocer a los demás. Si acaso, te puedes conocer un poco a ti mismo, por lo que las batallas van a estar siempre ahí puestas.
Una batalla y una herida es un mal amigo que te vende.
Una batalla y una herida es una mala familia que te traiciona.
¿Queréis que siga?.

¿Puedo hacer un comentario?. Lo voy a hacer de todos modos.
Rocío, has hecho un comentario muy bonito, pero demasiado "finamente". Hay "gente" que no se merece que pienses tanto.
Argonauta hizo el esquema de como se debería batallar.¿Y si aprenden más y lo utilizan?.
Electra habló en un plano más profundo y sentimental.
¿Pero de verdad creeis que a las batallas y a las heridas se les pueden poner pistas?.
¿Y a los que organizan esas batallas?. A esos con la cabeza en... Como le dije yo al final al de la responsabilidad: "Porque lo digo yo, sin más explicación·".

Perdona Electra y demás gente si me pasé en mi apreciación. Yo tengo mis limitaciones, pero cuando me extralimito...

Gracias por el consejo Electra. En ello estamos, solo que va a resultar difícil.

FLASH
9 Noviembre 2007

Anónimo dijo...

EL ARTE de la GUERRA

Electra , he leído el resumen que recomiendas de este libro . Una maravilla . Me parece de obligada lectura y meditación . Muchas gracias.Es totalmente aplicable como un ARTE PARA SABER VIVIR . Seguramente debería ser un libro de cabecera .

Fdo.- Argonauta.