domingo, 5 de abril de 2009

Olvido

Desde aquél fatídico día, sólo trabajo para olvidar. Olvidar todo aquello que fuí y todo aquello que pasó.

Pero mi mente es traicionera y cada día, al llegar la noche, en la soledad de la oscuridad, todo aquél día y todo aquello que yo fuí, reclama su sitio con brusquedad y con alevosía. No hay lugar para el reposo ni lugar para la compasión. Su objetivo es consumirme bruscamente. La culpabilidad es su obsesión. Ella me ha juzgado y condenado, y no parará hasta que yo únicamente sea y sienta...culpabilidad.

Todo lo que ella avanza por la noche, con su maquiavélico plan, trato de recuperarlo por el día. Teniéndola ocupada en otras cosas. En todo aquello que se me ocurre. Durante el día es fácil. Tienes mil ocupaciones en las que entretenerte. Pero por la noche, cuando llega el momento de volverse hacia sí mismo para dormir, ¿cómo escapar de su implacable persecución?.

Tengo sensaciones ambivalentes con relación a aquél hecho. Por un lado, reconozco que los hechos son graves. Pero por otro, racionalmente le busco mil excusas y mil explicaciones. Racionalmente, si los expongo, mis comportamientos de aquél día tienen una lógica aplastante. Son un puro silogismo.

Pero...emocional y colectivamente...¿cómo encontrar justificación?. Apoyarme en la perfección de mi lógica no me consuela. Me persiguen mis emociones, que se quedaron ancladas a los sucesos de aquél día. ¿Cómo liberarme?. Necesito el olvido y todas las noches apelo a Caronte para que se lleve en su barca mis emociones.

No será un precio demasiado alto por ganarle la partida a mi mente...y me quedaré yo, ausente de emociones y pleno de raciocionio...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

EL PASADO

Hola Electra , interesante artículo sobre el pasado y su , a veces , demoledor efecto sobre el presente y las decisiones que permitiran construir el futuro .

En mi opinion es muy importante que aprendamos a alejar el pasado de nuestra vida corriente . Ya pasó y forma parte refleja y automaticamente de nuestra formación , educación , experiencia , ... pero nada más.

Ni un minuto más para recordarlo si ello sirve para entretener o mermar nuestras capacidades presentes . El pasado no puede ser un tormento ni tampoco una autocomplacencia o el recordatorio de un mundo felíz . Así estaríamos secuestrados por dicho pasado , perderíamos el presente que cada dia está ante nuestros ojos escapandose como arena por entre los dedos y estaríamos tirando la masa que permíte ir construyendo nuestro futuro .

Por lo tanto , aprender a vivir el presente utilizando al máximo lo que somos y amasar el futuro poco a poco teniendo claro ( y en esto si que hay que poner n/ pensamiento ,inteligencia , formación , ... ) los objetivos que queremos y que posiblemente podamos alcanzar , creo que es la forma razonable de vivir .

Y siempre sin mirar para atras , si ello no permíte avanzar.

Creo que fué el gran explorador , científico , misionero , ... David Livingstone quien decía más o menos que tenía como máxima la de que ...¨iría a cualquier parte y haría lo que honradamente fuere necesario siempre y cuando todo ello sirviera para ir hacia adelante ¨...

Si perdemos tiempo en mirar para atrás , si no aprendemos a vivir el presente y no dedicamos tiempo a construir el futuro , ... este futuro , indefectiblemente , nos arrollará .

Fdo.- Argonauta.

Anónimo dijo...

En la soledad de la noche no solo no se olvida, sino que se ven los problemas acrecentados y nos acucian la culpa y las obsesiones. Dos de las compañeras indispensables del malestar psicológico y de los problemas mentales.
Todas las personas tenemos, como si dijeramos dos mitades:
-La parte que queremos olvidar.
-La parte que no olvida.
Durante el día se disocian las dos, se separan y cada una desarrolla una actividad distinta y por si sola. incluso parece que es más nuestra la 1ª y ya hemos vencido a la 2ª.
Por la noche se acerca una a la otra hasta que se juntan como si fueran socios de siempre. Se acoplan perfectamente y, como la 1ª
ª tiene poca actividad porque la mente descansa, puede la 2ª que es la que pincha y piensa.
En ese momento somos culpables de casi todo lo que nos acurre y ocurrió y la obsesión se va haciendo omnipresente.
Se pueden utilizar, y de hecho existen varias técnicas para paliar este fenómeno, pero no son muy efectivas.
para olvidarse de lo que pasó (porque ya pasó y no hay vuelta de hoja, ni la debe de haber, ni es sano que la haya), se puede ocupar la mente en desarrollar una especie de intención, en la que a modo de sueño te expliquen:
-1º Cómo puedes desenmarañar tu problema.
-2º Que luego recuerdes lo que te han dicho.
-3º Que sepas interpretarlo correctamente.
De tal modo que una vez resuelto, pueda formar parte de ese paquete que es el olvido y dedicarnos a pulir el presente, para que podamos tener, al menos, una cierta garantía de un futuro próximo.
Así un día y otro y otro... y yo les garantizo que su paquete del olvido se llena deprisa y su psique se sentirá fortalecida.
No se necesitan terapias para conseguir esto, pero nunca se olviden que hay un esquema mental que funciona perfectamanta acompasado:

Sin Daño para Nadie.
Desde la Se obtiene la
FUENTE Máxima Sabiduría
INFINITA

La Fuente Infinita es la mayor defensa que tenemos los mortales y los "psiques" la utilizamos muy a menudo.

TAHI
13 Abril 2009

Electra dijo...

El pasado es algo de lo que necesitamos des-anclarnos para no perdernos en nuestro presente y no condicionar el futuro.
Pero también es algo de lo que necesitamos aprender para vivir mejor nuestro presente y nuestro futuro.
Sin embargo, ¿cómo lograr ese equilibrio entre no estar anclados y aprender?. A mí me parece, en algunas ocasiones, algo demasiado complejo. Esa complejidad, para mí, depende mucho de las emociones. Cómo viviste el pasado, qué emociones surgieron allí, condicionan ese equilibrio. Para aprender del pasado necesitas la razón. Necesitas distanciarte de las emociones y contemplarlo con la mayor apertura de mente que tengas. Pero, a veces, ¿cómo gestionar esas emociones?. ¿cómo encontrar un equilibrio entre emoción y razón?. Las emociones muchas veces te secuestran. La razón también. Asi que, ¿cómo navegar entre ambas sin quedarse prisionero un tiempo?

Anónimo dijo...

Entre emoción y razón siempre debería haber un mínimo equilibrio. Lograrlo ya es más difícil.
Por si sirve de algo os digo donde está ese equilibrio en forma de poesía:

EL OLVIDO

El olvido es un papel
con un mensaje escondido,
con algo que se ha vivido,
desde que la vida es vida
y se acordaron de tí.

Tiene también un color
grisáceo y algo tupido,
un caramelo podrido,
que se coló en tu vida
y forma parte de tí.

Y no tiene más historias
que las que tú quieras darle,
bórralo de tu memoria,
y disfruta:
¡De la vida en adelante!.

Un saludo.

Fdo: Ilusión
19 Abril 2009

Anónimo dijo...

A TU PREGUNTA

Sobre el pasado estoy bastante de acuerdo con lo que dices . Pero ya ha influído en nuestra formación y queda poco por aprender de él . Nos ha dado experiencia , sabiduría , amigos , enemigos , .... ahora hay que saber gestionar el día a día con todo lo acumulado que tenemos para lo cual lo primero y más importante es saber valorar eso que tenemos y que seguro que es tanto o más que lo que tienen los demás . No hay que perder tiempo pensando que las cosas podrían haber sido de otra forma . Fueron como fueron y somos como somos y hay que saber cambiar cada día para poder evolucionar porque solo lo que evoluciona , sobrevive .
Lo que será presente dentro de un minuto se construye el minuto anterior y lo que será presente dentro de un año se va construyendo el año anterior ... Por lo tanto , dediquémosnos a construir en positivo nuestro futuro, en armonía con nuestro entorno , a tener amígos y no enemígos , a sumar y no a restar , ... y a tener el convencimiento de que tenemos capacidades suficientes para construir nuestro futuro , ... al menos como cualquier otro ... Yo me acuerdo siempre a este propósito de un pequeño párrafo de una poesía que aprendí de pequeño y que siempre me viene a la memoria . Es del Duque de Rivas ( Un castellano leal ) ... ¨... pues si él es de reyes primo , primo de reyes soy yo , y conde de Benavente si él es duque de Borbon ... ¨ .

Fdo.- Argonauta.

Electra dijo...

Muy importante lo que dices, Argonauta, sobre que cada uno tiene capacidad para construir su futuro. ´

Todos tenemos la capacidad y en cierta medida, la obligación, de crear nuestras propias circunstancias. A pesar de todos los pasados y todos los presentes.

Y siempre es lo mismo, qué fácil de decir y qué difícil de hacer...

Anónimo dijo...

¿Somos alguien o algo sin nuestro pasado?, sea cual sea.
¿Tiene algún sentido esta vida sin la agitación de nuestros sentimientos y la de nuestras emociones? ¿Tenemos tantas cosas, a parte de esas, en nuestra vida, esas que nos permiten sentir que realmente estamos vivos?.
La razón no me parece ser más que un entretenimiento de nuestra mayor o menor inteligencia para intentar darle algún sentido a aquello que no conseguimos comprender. Es la herramienta para generar una nueva sensación, la de la seguridad. Esa seguridad que creemos necesitar y que nos permite seguir hacia delante.
¿Os habéis parado a pensar que es posible crear un futuro sin necesidad de querer controlarlo todo incluso ese pasado que se nos escapó de las manos sin darnos lo que queríamos?.
El juego de la razón nos permite creer que somos alguien. Pero,
¿Nos permite realmente la razón gestionar y controlar nuestras emociones?, ¿nos permite la razón olvidar algo?.
Qué ilusos somos pensando que solo en la noche nos acecha el pasado que durante el día, entretenidos conseguimos aparentemente olvidar. ¿Creemos realmente que durante el día nuestro cuerpo y nuestro corazón se han olvidado de algo? ¿No están condicionadas todas nuestras actuaciones por nuestro pasado?
¿De qué somos conscientes realmente o somos absolutamente inconscientes?.

No podremos volver a tocar nada de aquel momento, de ese pasado. Yo tendré que vivir con ello. Pero sigo pensando, por haberlo intentado ya mil veces, que no será la razón lo que me permita asumirlo, sino el perdón. Perdonarme a mí misma, o aceptarme a mí misma, aceptar mis limitaciones, o las que tenía en aquel momento. Soy como soy, o fui como fui y solo puedo ser diferente a partir de ahora y en el futuro. Solo puedo construir un nuevo pasado cuando piense quién quiero ser y cómo quiero ser. Esto ha sido una lección reciente, y aún no madurada del todo.
Si no aprendí nada de aquello, entonces por qué me atormenta. Y si me atormenta no será porque aún me queda algo por hacer con aquello, o bien dejar simplemente que el tiempo lo cure.
Creo que se nos olvida a menudo ese amigo, el que hace que sin que mi razón consciente intervenga, me va preparando para que un día esté lista para olvidar, asumir, superar. Pretender no vivir los duelos del pasado o del futuro me parece una quimera. Pretender acelerarlos con la razón... no sé. No creo mucho en ello. Tantas veces volvemos a caer en lo mismo, a pesar de la razón, sin darnos cuenta, hasta que de pronto se nos hace la luz.
Mi otra mejor amiga es esa "razón inconsciente” que trabaja para mí, cuando la dejo, sobre todo de noche, cuando dejo de entretenerla por tener la pretensión de que puedo controlar algo de mí, y de mi pasado. Es mi aliada infinita y me permite superarlo todo, al final, con el tiempo.

Electra dijo...

Copio aquí una frase que encontré en un libro:

"Ayer uno fue aquel y hoy uno es éste. Pero es útil ver hoy el que uno fue ayer, porque en esta dialéctica se está construyendo el que uno será mañana".

Eduardo Pavlovsky